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martes, 27 de junio de 2017

Arco iris de gravedad (parte 12)

Páginas 132-145

Parte 12 de la "reseña-resumen" de         "El arco iris de gravedad
de Thomas Pynchon...


Si es de los lectores que se ha pasado las cien primeras páginas preguntándose el por qué de las erecciones de Slothrop, esta sección le va a gustar. 

O no. 

Todo dependerá de si ha recibido alguna formación científica o de si es o no asiduo a la literatura de Pynchon. Si lo anterior es el caso estará de acuerdo con el doctor Lazlo Jamf (el responsable de inducir en Slothrop el reflejo pavloviano cuando éste sólo era un bebé), en que una erección era la alternativa más sencilla, fiable, y sobre todo más barata de condicionamiento aplicado a un ser humano de corta edad. Si no lo es y usted jamás ha asistido a una clase de ciencias o no tiene por costumbre leer novelas de Pynchon, tendrá que comérselo con patatas. Pero no se desanime, si ha llegado a la página cien ya sabe que las patatas de Pynchon son de lo más divertido. 

Así es, al fin llega lo que todos habían estado esperando (o igual no todos, que en los universos pynchonianos se congrega toda clase de seres y de lectores, desde los que esperan la explicación de lo inexplicable, hasta los que siguen la lectura con filosofía zen y ánimo festivo). En todo caso y sobre todo cuando se es nuevo en the Pynchon zone, el lector se pregunta; ¿por qué una erección? ¿tiene eso algún sentido? Y la respuesta es sí y no. Es un elemento del absurdo como el adeniodes, como la vistación blanca, como la lectura del pensamiento, como... pero también tiene su lógica y su peso en el universo de la novela. 

Y la explicación sería más o menos esta; Jamf es un científico, para ser más precisos es un científico corto de fondos, y en el mundo de la ciencia (sea o no pynchoniana) eso significa hacer lo mejor que se pueda con lo poco que se tenga. 

Para Jamf medir las secreciones del bebé Slothrop al estilo Pavlov hubiese significado cirugía. Medir el miedo al estilo de Watson habría significado un exceso de subjetividad. En cualquier caso habría significado dinero del que no disponía.

Una erección en cambio es algo muy sencillo; no necesita de sofisticados instrumentos de medida, no necesita ser explicada, no depende de la subjetividad, se produce o no dependiendo de un estímulo. Básicamente, las erecciones de Slothrop solucionaron los problemas de financiación y aplicabilidad de Jamf. Y eso es todo.

En realidad, lo más interesante es lo que ocurre después. "Con arreglo a la tradición" una vez inducido el reflejo condicionado en un individuo, éste debe ser extinguido. Es decir que antes de devolver al bebé Slothrop al mundo, su respuesta condicionada debía de ser debidamente inhibida. Pero ¿hizo esto Lamf?, ¿se aseguró de que la inhibición del reflejo seguiría siendo efectiva más allá del punto de reducción a cero? ¿o sólo lo hizo hasta cero?, "¿puede sobrevivir en el hombre un reflejo condicionado, latente, durante veinte o treinta años?Para Pointsman, para Mexico y hasta para la propia Jessica la respuesta a estas preguntas parece crucial.

Recordemos el mapa de Slothrop, ese que va llenando con estrellas que representan sus conquistas londineneses. Según los análisis de Mexico el plazo medio de llegada de un cohete a los sitios donde Slothrop ha estado con las chicas es de cuatro días y medio. Según Pointsman era fácil comprobar la permanencia de su reflejo condicionado con las V-1; 


"V-1 --> erección"

Pero con las V-2 la secuencia parece ser exactamente en la contraria; 

"erección --> V-2". 

¿Y si es Slothrop quien hace caer las bombas V-2 donde caen?






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