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martes, 3 de octubre de 2017

Personajes de "El arco iris de gravedad" (parte 3)

Personajes primarios, secundarios,
terciarios, etcétera de “El arco iris de gravedad”...(parte 3)




Sadomasoquista y pederasta nazi, que en El arco iris de gravedad se desempeña como comandante de la SS a cargo de la batería de cohetes V2 alemana. 

Ésta no es la primera vez que Pynchon le incluye entre sus filas, Blicero hace su primera aparición en V (1963) como el teniente Weissman, "un decadente oficial del ejército alemán abandonado en el África Sudoccidental siete años después de que ésta dejara de ser colonia alemana. En "V" Blicero aparece como una figura misteriosa, [...] que parece estar involucrado en una relación sadomasoquista con la agente alemana Vera Merovering" [1]. Su aparición en El arco iris de gravedad ocurriría veinte años más tarde, y aunque ha pasado mucho tiempo, sigue siendo la representación más pervertida del mal en una época en que los efectos psicológicos, sociales y culturales de la Segunda Guerra Mundial todavía era una parte importante del ideario popular estadounidense. 

miércoles, 20 de septiembre de 2017

Arco iris de gravedad (parte 13)

Páginas 145-177

Parte 13 de la "reseña-resumen" de         "El arco iris de gravedad
de Thomas Pynchon...


Misil balístico V2 alemán.
En esta sección aparecen tres nuevos personajes, unidos por razones e intereses no del todo sencillas de explicar; el Capitán Blicero, Katje y Gottfried.

El primero es un comandante de la SS a cargo de la batería de cohetes V2 alemana. Gottfried y Katje son el chico alemán y la jovencita holandesa a quienes Blicero mantiene prisioneros en una casa en las inmediaciones del hipódromo de Duindigt. Porque a parte de su interés por los misiles balísticos y la lectura de Rilke, el capitán Blicero tiene otras inquietudes mucho menos intelectuales;       
el sadomasoquismo y la pederastia

sábado, 16 de septiembre de 2017

Muestras gratis, librerías de viejo y profecías apocalípticas...


Uno de los grandes problemas de preferir leer en un idioma y de vivir en un país en que no se habla en ese idioma, es no disponer de una oferta razonable para ir variando la lectura.

Es triste pero yo no puedo ir pasando páginas ni leyendo párrafos al azar en una oscura y fría tarde de invierno mientras busco abrigo en esa librería de viejo que tanto me recuerda a mi infancia...ni a ninguna otra etapa de mi vida y que, poética o no, es la ventaja que tienen las librerías de verdad; que tienes todo el tiempo del que dispongas para leer y consultar lo que te interesa, y que además es la mejor manera de hacerte una idea del qué y sobre todo del cómo el autor pretende ir contándote la historia. 

domingo, 10 de septiembre de 2017

Lo que estoy leyendo, Amy Hempel


A veces se me hace difícil decidir cuál será mi próxima lectura, es por eso que cuando no lo tengo muy claro vuelvo a leer a esos autores, novelas y cuentos con los que tan bien me la he pasado en otros tiempos; Lucía Berlin, Jamaica Kincaid, Mavis Gallant y hoy por hoy Amy Hempel, son algunas de mis relecturas preferidas.



Aunque tengo pendiente una reseña de los Cuentos completos de la Hempel os dejo por ahora una breve muestra de lo que esta mujer es capaz de hacer...




viernes, 8 de septiembre de 2017

Tu trastero podría estar lleno de obras de arte

A colación de la entrada anterior, donde comentaba algunas de las ideas de la crítica mexicana Avelina Lésper acerca de ciertas obras de arte contemporáneo, os dejo una selección de los que parecen ser sus autores preferidos, y con justa razón (a mí la "Caja de zapatos vacía" de Orozco me ha desarmado). Así que ya sabes... Si estabas pensando en tirar esas camisetas viejas a la basura, ojito, podrías estar dejando pasar la oportunidad de ser un gran artista...

jueves, 7 de septiembre de 2017

Avelina Lésper


A pesar de la poca fe que podamos tener en las redes sociales, hay que reconocer que a veces encontramos en ellas ciertas cosas que compensan el habernos pasado muchos meses acumulando vídeos de gatitos y mensajes de superación personal en la página de inicio de facebook. Y es que si eres relativamente nuevo en esto de los blogs literarios y quieres tener algunas visitas más a parte de las de tu madre y tu mejor amigo, hay que meterle un poco de caña al tema de la social network

Y así fue como hace poco entre gatitos y recordatorios a salir de mi zona de confort, tuve el gustazo de toparme con una entrevista en donde la crítica mexicana Avelina Lésper deja bien clarito qué es y qué no en el terreno de las artes visuales. 

Algo que podría ser de mucha utilidad cuando a los no entendidos como yo nos toca defendernos de las miradas tangenciales y de los "si no te gusta es que no lo has entendido" de ciertos individuos, cuando en un museo, en frente de una obra de arte contemporáneo compuesta por un ticket de supermercado emborronado de rojo y una bolsa de papel, ponemos la misma expresión de desconcierto que el cachorro de la foto. 


martes, 5 de septiembre de 2017

Andrea Ucini, 50 ilustraciones.

Hace unos días descubrí a un nuevo ilustrador. Su nombre es Andrea Ucini, un italiano afincado en Dinamarca y que hoy por hoy se gana la vida aportando imágenes a artículos de opinión y productos de consumo. 

Ucini se une a la tendencia cada vez más popular de criticar a la sociedad capitalista, de mostrar la crisis detrás de la felicidad, de desvelar la soledad y de hacerle feos a las redes sociales. Con una estética sencilla y con ese toque hopperiano que tan bien funciona cuando se trata de hacer aflorar las emociones, el ilustrador usa escenas de la vida cotidiana para representar nuestra inquietudes más representativas. 

miércoles, 26 de julio de 2017

Un hombre sin suerte (Samanta Schweblin)

Ya tenía pensado incluir alguno de los cuentos de Samanta Schweblin a mi selección de relatos capitales, y hoy, mientras investigaba un poco más acerca de la autora, he visto que página 12 tiene publicado uno de sus cuentos, "Un hombre sin suerte". Un cuento que, como comentaba en la entrada anterior, no sólo ganó el premio Internacional de Cuento Juan Rulfo en 2012, sino del que además se ha hecho una adaptación teatral en Argentina.  Así que he pensado que, mejor que hablar de él, es que lo leáis vosotros mismos. Espero que lo disfrutéis... 

lunes, 24 de julio de 2017

Siete casas vacías, 2015 (Samanta Schweblin)

He leído el último libro de cuentos de Samanta Schweblin.  

Para quien no lo sepa Samanta Schweblin es una escritora argentina nacida en 1978 y digna merecedora del IV Premio Internacional de Narrativa Breve Ribera del Duero (2015). "Siete casas vacías" es el resultado del análisis profundo y preciso que Schweblin hace de una realidad que, aunque cotidiana, siempre esconde rincones oscuros.


Por un ejercicio de sanidad mental nos resistimos a observar el lado oscuro de las cosas, nos alejamos de lo que nos atemoriza y nos inquieta, pero en sus cuentos Samanta Schweblin se esfuerza por traernos de vuelta. Y lo consigue. A través de pequeños gestos, de ligeros cambios (en el orden de las cosas, en la luz que reflejan los objetos, en la vibración de ciertos sonidos), la autora nos enfrenta a lo enrarecido y lo inquietante, al lado B de una realidad siempre difícil. Porque Schweblin habla de cosas difíciles, de lo que nos define llegada una cierta edad; la enfermedad, la muerte, el temor a lo incomprensible, a lo desconocido, a lo potencialmente peligroso. Nos habla de cómo empaquetamos y procesamos el temor, de cómo lo ignoramos y de cómo, de pronto, este nos explota en la cara. No escatima en detalles, no dramatiza, sólo nos muestra lo que hay debajo con la naturalidad de un susurro muy similar al de nuestra propia consciencia. 

martes, 27 de junio de 2017

Arco iris de gravedad (parte 12)

Páginas 132-145

Parte 12 de la "reseña-resumen" de         "El arco iris de gravedad
de Thomas Pynchon...


Si es de los lectores que se ha pasado las cien primeras páginas preguntándose el por qué de las erecciones de Slothrop, esta sección le va a gustar. 

O no. 

Todo dependerá de si ha recibido alguna formación científica o de si es o no asiduo a la literatura de Pynchon. Si lo anterior es el caso estará de acuerdo con el doctor Lazlo Jamf (el responsable de inducir en Slothrop el reflejo pavloviano cuando éste sólo era un bebé), en que una erección era la alternativa más sencilla, fiable, y sobre todo más barata de condicionamiento aplicado a un ser humano de corta edad. Si no lo es y usted jamás ha asistido a una clase de ciencias o no tiene por costumbre leer novelas de Pynchon, tendrá que comérselo con patatas. Pero no se desanime, si ha llegado a la página cien ya sabe que las patatas de Pynchon son de lo más divertido. 

domingo, 12 de marzo de 2017

Platón y Pókemon (Traducción, Jordi Ribas)

Aunque la locura por el videojuego Pókemon GO ha ido desvaneciéndose en los últimos meses  (o al menos eso es lo que parece estar ocurriendo en reductos de la realidad más fiables que la casa de campo en la que habito), he seleccionado este artículo del blog de Jordi Ribas para traducirlo. 

Jamás vi a nadie en las calles de mi pueblo buscando a ningún Pókemon perdido, y, aunque por una parte eso sea de agradecer, me he quedado sin ver el espectáculo de oleadas de gente recorriendo las calles con los ojos pegados al móvil. Me ha tocado vivir en lugares donde el tiempo no pasa. Ha sido así desde que nací; estar donde no pasa nada. En  mi pueblo la gente mira al frente cuando camina. En mi pueblo la gente me mira y se ríe de mí; tratan de esquivar mi monopatín. Por eso lo del Pókemon GO a mí me pasó por encima o por el lado...Por eso creo que quien mejor puede contarme la historia es Jordi...

lunes, 13 de febrero de 2017

El arco iris de gravedad (Parte 11)

Páginas 115-131

Parte 11 de la "reseña-resumen" de       "El arco iris de gravedad
de Thomas Pynchon...



Las páginas entre la 115 y la 131 son, hasta ahora, las que mejor explican el mecanismo administrativo de la guerra; una visión/versión que por supuesto es novelística y que (sobre todo) es pynchoniana, pero que muy probablemente se acerca mucho a la realidad realidad. 

Aparecen nuevos personajes, inician y acaban nuevas historias y empezamos a darnos cuenta de una de las técnicas que usa el narrador para informarnos de las cosas; a veces un detalle minúsculo mencionado de forma casual páginas antes aparece después para ayudarnos a entender algún vericueto de la historia. Es entonces cuando algo hace "Clic", y en este pasaje y en el anterior, todo es una sucesión de clic intermitentes. 

Hasta ahora lo único que sabíamos de "La Visitación Blanca" ("White visitation") era que congregaba agentes con dones o características especiales; ahora sabemos que se trata de un antiguo manicomio abandonado, la base de operaciones del SOE y de otras divisiones de paranormales. Un lugar en el que deambula toda una fauna de los más estrafalarios personajes; paranormales, estadísticos, pavlovianos, actores de vodevil; un lugar del que se nos cuenta la breve (y también irónica y también triste) historia, de un tal Reg Le Froyd en la página 116. 

miércoles, 8 de febrero de 2017

El arco iris de gravedad (Parte 10)

Páginas 113-115

Parte 10 de la "reseña-resumen" de         "El arco iris de gravedad
de Thomas Pynchon...


¿Recordáis el breve encuentro entre Geoffrey Pirate Prentice y Tyrone Slothrop? Ambos llegan al lugar en que un cohete (¿alemán?) ha estallado antes de tocar la tierra. 

El sitio está fuertemente custodiado. Lo único que ha logrado sobrevivir es un misterioso cilindro en cuyo interior podría haber alguna clase de documento, una hipótesis que Slothrop no puede comprobar porque Pirate coge el cilindro y se marcha sin decir nada. Habrán de pasar muchas páginas y muchas cosas antes de que se descubra su contenido…


En un folleto publicitario redactado el 1934 por el doctor Laszlo Jamf (un personaje que, hasta ahora, sólo aparece mencionado), se describe el curioso funcionamiento del “Kryptosam”, el nombre comercial de la tirosina estabilizada; cuando el  “Kryptosam” se mezcla con cierto componente (todavía no identificado) del líquido seminal, tiene la capacidad de transformar lo invisible en visible; una reacción muy oportuna cuando se trata de hacer llegar mensajes cifrados a un agente del SOE…Al interior del cilindro recuperado por Pirate, la ilustración erótica de una mujer (una mujer con un cierto parecido a Scorpia Mossmoon) provoca en el capitán una violenta eyaculación, por suerte Pirate no desperdicia todo el líquido, parte de él va a parar sobre el mensaje. Aparecen entonces, entre la película blanquecina de su semen, “una fecha, un lugar, una petición de ayuda”. Pirate se lava las manos, quema el mensaje (conserva la ilustración) y se prepara para entrar en acción. 


domingo, 5 de febrero de 2017

Personajes de "El arco iris de gravedad" (parte 2)

Personajes primarios, secundarios,
terciarios, etcétera de “El arco iris de gravedad”...(parte 2)



El viejo amor de Pirate Prentice. Una muchacha delgada y majestuosa demasiado casada como para que esa historia pudiera salir bien. La conoce un invierno de 1936 cuando Pirate decidía si volver o no a la vida militar...

Diccionario "El arco iris de gravedad"

Organizaciones y programas: secretos y no secretos, reales e imaginarios, nazis y aliados, utilizados, descritos (o simplemente mencionados) en "El arco iris de gravedad".




ETO; Teatro de Operaciones Europeo

ATS; Servicio Auxiliar Territorial

SOE, Special  Operations Executive (también llamada "La Firma"); Es descrita por el narrador como una "organización secreta británica constituida en 1940 a la caída de Francia, destinada a adiestrar hombres para actuar como 
quintacolumnistas  en  territorio  ocupado  e  iniciar  y  coordinar la subversión y el sabotaje contra el enemigo". Aparece por primera vez en la página 16, como la organización a la que pertenece el capitán Geoffrey Pirate Prentice. En la novela, la SOE agrupa a una serie de estrafalarios personajes con poderes paranormales y/o habilidades especiales destinados a conseguir, a través de cualquier medio disponible, algún tipo de ventaja sobre los nazis. 

El arco iris de gravedad (Parte 9)

Páginas 98-113

Parte 9 de la "reseña-resumen" de         "El arco iris de gravedad
de Thomas Pynchon...



Ya está. Hemos llegado. Sí, a uno de esos pasajes en los que a primera vista no sabemos muy bien que ocurre. 

Unas palabras llaman la atención "el chico de Kenosha" (o Kenosha kid si leen ustedes la versión en inglés de la novela). El desconcierto aparece ante el cambio repentino; en un momento una bomba explota muy cerca de donde se encuentran Jessica y Roger, y entonces, sin mediar explicación, empieza la descripción (entre alucinógena y barbitúrica) de un interrogatorio al que es sometido el teniente Slothrop

En ese estado, bajo los efectos de un centímetro cúbico de amital sódico el suero de la verdad, Slothrop reordena una y otra vez las palabras que componen la frase "Pero nunca hiciste de chico de Kenosha" mientras ¿sueña?, ¿imagina?, ¿recuerda? una alocada noche en un bar de Jazz de Boston; música, drogas, negros con intenciones poco puras...Esa clase de cosas. 

jueves, 2 de febrero de 2017

Yo, Claudio (Robert Graves)

Tengo un libro de hojas amarillo marrón. En la portada el rostro perplejo de Derek Jacobi condensa en una sola imagen el sentir de Claudio, el tonto que acabó siendo Dios. En otra imagen, Robert Graves mira fijo el objetivo de la cámara, con la propiedad que sólo otorga el haberse marcado una serie de novelas inolvidables. 

Tal vez, lo mejor habría sido hablar de la novela al completo, pero ya hay de ella una reseña estupenda escrita por Niño Vampiro que os invito a leer. Y, visto que los capítulos de "Yo, Claudio" funcionan perfectamente a la manera de relatos, y, visto además que el capítulo once es una verdadera maravilla, he decidido incluirlo en mi selección de relatos capitales. Alguien me dijo una vez que de ciertas novelas sólo es necesario leer un determinado capítulo, y aunque ese no sea el caso de "Yo, Claudio", el capítulo once condensa perfectamente todo su ingenio.

Postales de invierno (Ann Beattie)


"Postales de invierno" es eso que se llama una novela generacional, es decir, una novela que refleja desde las vivencias de unos pocos personajes el sentir de toda una generación; en este caso el desencanto de sobre-vivir sólo unos minutos después y sólo unos metros fuera del legendario barrial de Woodstock y la revolución de las flores.

Charles; un hombre de 27 años hastiado de su trabajo y de su vida; Susan, la hermana menor de Charles que pertenece a la nueva generación; Clara, la madre de ambos quien se debate entre narcóticos, mantas térmicas y la enferma necesidad de sumergirse en una bañera para escenificar un suicidio que (en el fondo todos lo saben) jamás llegará. 

Y también está Pete, el padre-parche disfuncional y torpe. Y claro, también Sam, el encantador playboy de las visitantes ocasionales de la casa, el "pude ser pero no fui" que hoy vende chaquetas en una tienda y que mañana está desempleado compartiendo habitaciones y escenario con su único amigo de verdad, Charles. Y también hay un escenario, un escenario donde casi todo está, casi siempre empaquetado o congelado, donde a nadie se le ocurre hacer una compra para toda una semana y donde la mayoría de las veces no se cocina más por aburrimiento y dejadez que por falta de hambre o de ingredientes. 

domingo, 15 de enero de 2017

Knockemstiff (Donald Ray Pollock)

Hay que comenzar diciendo que Donal Ray Pollock escribe condenadamente bien y que sumergirse en su lectura es inyectarse una dosis de desconsuelo y brutalidad demasiado peligrosa (por adictiva) a la vena. En Knockemstiff (lugar real ubicado en algún punto de Ohio, Estados Unidos) se suceden las más descarnadas historias de un grupo de raros, abandonados y perdedores, un grupo de desesperados que buscan escapar o sobrevivir a una sórdida atracción que ya ha cerrado todas sus puertas.

En las dieciocho historias que la componen los personajes aparecen y desaparecen, entran y salen, pero al final siempre vuelven otorgando al pueblo el estatus de territorio inexorable y a los cuentos la estructura de novela definitiva ¿por qué observar la obra al completo si para contar una gran historia pueden pueden verse sólo escenas aisladas, íntimamente cosidas sin que se vean las junturas?, ¿no es acaso lo que hacemos todo el tiempo, observar por una rendija, (siempre diminuta, siempre sesgada), lo que pasa al rededor?. Pollock demuestra no sólo que la inquietud es válida sino que el ejercicio es perfectamente posible, perfectamente compatible con con el ejercicio cada vez más solitario de observar lo que nos rodea.