.status-msg-wrap {visibility:hidden;display:none;}

lunes, 13 de febrero de 2017

El arco iris de gravedad (Parte 11)

Páginas 115-131

Parte 11 de la "reseña-resumen" de       "El arco iris de gravedad
de Thomas Pynchon...



Las páginas entre la 115 y la 131 son, hasta ahora, las que mejor explican el mecanismo administrativo de la guerra; una visión/versión que por supuesto es novelística y que (sobre todo) es pynchoniana, pero que muy probablemente se acerca mucho a la realidad realidad. 

Aparecen nuevos personajes, inician y acaban nuevas historias y empezamos a darnos cuenta de una de las técnicas que usa el narrador para informarnos de las cosas; a veces un detalle minúsculo mencionado de forma casual páginas antes aparece después para ayudarnos a entender algún vericueto de la historia. Es entonces cuando algo hace "Clic", y en este pasaje y en el anterior, todo es una sucesión de clic intermitentes. 

Hasta ahora lo único que sabíamos de "La Visitación Blanca" ("White visitation") era que congregaba agentes con dones o características especiales; ahora sabemos que se trata de un antiguo manicomio abandonado, la base de operaciones del SOE y de otras divisiones de paranormales. Un lugar en el que deambula toda una fauna de los más estrafalarios personajes; paranormales, estadísticos, pavlovianos, actores de vodevil; un lugar del que se nos cuenta la breve (y también irónica y también triste) historia, de un tal Reg Le Froyd en la página 116. 

La Visitación está a cargo del brigadier Ernest Pudding, un ex veterano que solicita su regreso a filas ante la imposibilidad de concretar su gran proyecto. Cuando lo hizo, jamás pensó que su destino sería "La Visitación Blanca", de haberlo sabido, muy probablemente se habría olvidado del tema... 

Cerca de la casa manicomio, en el acantilado, después de la caída de París, Myron Grunton (de la BBC) transmite desde su estación de radio, primero solo destilando inspirados mensajes nocturnos para los oyentes británicos, pero luego apoyado por la SHAEF y un cantidad ingente de dinero e información; nace así la Operación Ala Negra, la acción desmoralizadora en contra del enemigo. Ahora los hereros (esa antigua tribu africana de la que no queda casi nada) están activos en el programa de armas secretas; el Schwarzkommando  ("Comando negro") al interior de las líneas enemigas. 

La acción sigue los pasos de Edward W.A. Pointsman y de otros que como él se sienten ciudadanos del Estado de la guerra, es ella la razón de ser de todo lo demás. Para ellos, el desembarco, el fin de la guerra, no es más que una amenaza.


"El desembarco de Normandía inició para Pointsman una abrumadora temporada de desesperación [...]. Que esta guerra, este Estado, del que  había  llegado  a  sentirse  ciudadano,  sería  suprimida, transformada  en  paz…  y  que,  profesionalmente  hablando,  él  no obtendría casi nada de este. [...] ¿en qué nuevo plan  podría  encajar  Pointsman?"

Y por si fuera poco, en pleno invierno, en el manicomio, sufren de una desesperada falta de fondos. Los demás se las arreglan, pero Ned, Ned Pointsman siempre necesita de más dinero para sacar adelante sus proyectos y su perros. Todos esperan que el brigadier Pudding pueda conseguir una gotitas más de ese grifo que se cierra. 

Se desgranan aquí sólo algunas de las organizaciones, programas, cargos y mandos que coordinan y administran el presupuesto de la guerra; qué alimenta a quién, cómo y por cuánto tiempo. La guerra es una maraña bien nutrida gracias a la que sobreviven cientos, miles de personas, personajes que sólo tienen un lugar en ese estado caótico de las cosas, y muy probablemente, en ningún otro sitio. 

"¿Quién es capaz de encontrar su camino en este complicado laberinto de siglas, flechas de puntos y de una línea continua, cajas grandes  y  pequeñas,  nombres  impresos  y  memorizados?"

Descubrimos además hasta qué punto llegan sus raíces, qué secretos se conocen, cómo son utilizados, cómo se consiguen. Con referencias que van entre la historia real del siglo XX, guiños a la cultura pop de los años cuarenta y una muy fértil imaginación, el narrador va mostrando, nada, un poquito, del complejo mecanismo que da vida a la guerra. 

Aparecen además otros personajes, como el doctor Ròzsavölgyi, muy preocupado del estado de la posguerra, muy preocupado porque PISCES no caiga bajo el peso del "martillo", como en pública subasta". En una reunión a la que asisten Pudding, Pointsman, Ròzsavölgyi y otros miembros de La Visitación, se decide aplicar una nueva clase de prueba proyectiva a Tyrone Slothrop...

"El centinela, oscura figura con cincha
blanca, se cuadra frente a tus faros enmascarados, y debes hacer
alto. Los perros, mecanizados y mortíferos, te observan desde su
prisión de troncos. Luego, a medida que se acerca el crepúsculo,
comienzan a caer algunos amargos copos de nieve"



No hay comentarios:

Publicar un comentario